La lección de Matilda que te llevará al éxito

Matilda

Créditos de imagen: Matilda (TriStar Pictures, 1996)

No sé qué opinas, pero pienso que los cuentos para niños siempre tienen algo que enseñarnos a los adultos. Creo que por eso soy fan de la historia de Harry Potter, pero también de Matilda.

He visto la película tantas veces que me he aprendido muchas líneas de memoria…

Y después de leer el libro entendí que la niña con poderes telequinéticos es mucho más sabia de lo que podemos ver en la película.

Hay un diálogo en el que Matilda le cuenta a su amiga Lavanda cuál es el secreto de Agatha Tronchatoro para no recibir castigo por sus maldades:

“No hacer nunca nada a medias si quieres salirte con la tuya. Ser extravagante. Poner toda la carne en el asador”.

Aunque no lo creas, esos tres mandatos puedes aplicarlos en tus proyectos o en tu negocio para tener éxito.

¿Cómo? Veamos…

Termina siempre lo que empiezas y hazlo bien, solo así podrás avanzar. Ponle todo tu esfuerzo aunque el desánimo toque tu puerta muy seguido.

Si recuerdas la escena en la película donde Matilda empieza a practicar con sus poderes, entenderás de lo que hablo.

Al final, después de haber hecho todo lo que necesitabas (y más), te darás cuenta de que sí podías con el reto y que eres mejor de lo que eras antes de empezar.

No tengas miedo de hacer ruido, de hacer lo que nadie hace en vez de lo que hacen los demás y de decir en voz alta lo que otros se callan.

Solo puedes hacerte visible y memorable para otros cuando tomas en cuenta todo esto.

En una oportunidad leí que exponerse es el precio que se paga para brillar frente al cliente ideal, así que, aunque pueda parecer difícil, alguien tiene que hacer el trabajo sucio.

Es muy común asociar esta frase con algo negativo, porque siempre nos enseñaron que debíamos tener opciones.

Sin embargo, como lo veo acá, “poner toda la carne en el asador” significa poner todos tus recursos y tus ganas a ESE proyecto, a ESA estrategia, a ESA idea…

Ten en cuenta algo importante: dividir tus esfuerzos para atinarle a múltiples blancos a la vez puede distraerte de lo que es importante y prioritario. Enfócate y olvida los objetos brillantes.


Como verás, esta gran lección de Matilda es 100% aplicable para crear enfoque y disciplina en todo lo que te plantees.

Ahora, si tienes un negocio, sé lo difícil que puede ser simplificar lo que da vueltas en tu cabeza con todo lo que debes hacer en tu día a día.

Así que si sientes que te cuesta poner todo esto en práctica, puedo dedicarte 60 minutos para ayudarte a establecer un sistema que funcione para ti.

Esto no funciona como los poderes de Matilda. Para lograrlo, haz clic acá:

Alquilo tu cerebro por 60 minutos para que me ayudes a poner en orden el mío

Scroll al inicio